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dignidad
uno al espanto le puso punto en boca
amelló el filo del aire para seguir de pie
abrió la puerta y puso hamacas
extendió los pasadizos
multiplicó los espacios de la casa
se abrió a la madrugada
al rojo sol martirizado
Amor, y mentiría si te digo
que me acordé de ti por tus dos ojos
no te lo he preguntado pero sé
que moriste con todo el que moría
y ambos ahora somos sombras,
sobrevivientes
lo que queda del ultraje:
vergüenza
dignidad
el militar
porque estaba la lumbre en ellos y
los hijos dormidos
y el barrio alegre a pesar de la terrible amenaza
él le dijo despacio: anda y cierra la puerta
voy a hacerte el amor
quizás el último
Ella puso una llama de fuego entre los ojos
un incendio del bueno
y se prendió.
la T--65 descansaba
y sobre la boca del fusil ella puso
su ropa
él miró hacia el reloj ven pronto amor
apúrate no olvides, Isabel,
Tengo guardia a las doce
DEL LIBRO INÉDITO:CUANDO MARIA DESPRECIO A LOS RUBIOS DE OAKLAND
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